17 febrero, 2026

Día Mundial de la Mujer Médica: el legado que cambió la historia

por | Igualdad

El Día Mundial de la Mujer Médica se celebra cada 11 de febrero y nos invita a mirar atrás para entender cómo hemos llegado hasta aquí. Durante siglos, la medicina estuvo asociada a una figura masculina, tanto en la práctica clínica como en la representación social. Sin embargo, la historia demuestra que muchas mujeres han estado presentes desde el inicio, aunque su papel haya sido invisibilizado. Esta fecha nace como homenaje a Elizabeth Blackwell, la primera mujer en obtener un título de Medicina en Estados Unidos, y representa un momento para reconocer el impacto de quienes abrieron camino en un entorno lleno de barreras.

Hablar de este día no es solo recordar nombres propios. También implica reflexionar sobre cómo ha evolucionado la profesión sanitaria y por qué sigue siendo necesario dar visibilidad a referentes femeninos en el ámbito médico. Porque entender el pasado nos permite construir una sanidad más justa en el presente.

Elizabeth Blackwell y el origen del Día Mundial de la Mujer Médica

Cuando mencionamos el Día Mundial de la Mujer Médica, inevitablemente pensamos en Elizabeth Blackwell. Nacida en Inglaterra en 1821 y emigrada a Estados Unidos, su vocación nació tras escuchar a una amiga enferma desear haber sido atendida por una doctora. Aquella frase marcó su vida.

Tras numerosos rechazos por parte de universidades, logró acceder a Geneva Medical College, donde se graduó en 1849. Su logro fue histórico, pero también el inicio de una lucha colectiva. Blackwell tuvo que enfrentarse a prejuicios sociales y profesionales que limitaban el acceso de las mujeres a la medicina. Su legado permitió que generaciones posteriores encontraran menos puertas cerradas.

Mujeres que marcaron la historia de la medicina

A lo largo del tiempo, otras figuras han ampliado ese legado. En la antigua Grecia, Metrodora escribió uno de los primeros tratados sobre salud femenina, un texto que siglos después se tradujo en Europa. Ya en el siglo XX, Gertrude B. Elion desarrolló tratamientos pioneros contra la leucemia y recibió el Premio Nobel en 1988. Más recientemente, Françoise Barré-Sinoussi participó en el descubrimiento del VIH, un hito clave para la investigación global.

Estos nombres reflejan una realidad: la contribución femenina a la medicina ha sido constante, aunque muchas veces no haya tenido la misma visibilidad. Reconocerlo ayuda a construir referentes para las nuevas generaciones de profesionales sanitarias.

Nuestro compromiso desde Asistenzia con la igualdad real

En Asistenzia, el Día Mundial de la Mujer Médica es una oportunidad para reafirmar lo que ya forma parte de nuestra identidad. Entendemos que visibilizar el talento femenino no debe limitarse a una fecha concreta, sino integrarse en la cultura corporativa.

Por eso trabajamos bajo un Plan de Igualdad de Oportunidades cuyo objetivo es garantizar la igualdad real entre mujeres y hombres en todas las áreas de la organización. Buscamos eliminar cualquier forma de discriminación, mejorar el clima laboral y fomentar una cultura basada en el respeto y la equidad.

A corto plazo, impulsamos medidas como la tolerancia cero al acoso, la conciliación laboral y la incorporación de indicadores con perspectiva de género. A largo plazo, apostamos por procesos de selección transparentes, el acceso equitativo a la formación y la promoción de mujeres a puestos de responsabilidad.

Creemos que la igualdad no es un concepto teórico, sino una práctica diaria que se construye con decisiones concretas. Por eso seguimos desarrollando iniciativas que integran la perspectiva de género en nuestro trabajo y en nuestra forma de cuidar a las personas.

En un sector históricamente marcado por desigualdades, seguimos avanzando con una idea clara: cuidar también implica construir entornos más justos.

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